viernes, 20 de enero de 2012

Estúpida poesía al humano.

La luna nos observa y nos guía a un montículo de amor infinito.
Te toco tus bellos senos y me tranquiliza.
Nos besamos como enamorados del aire, nuestros perfumes.
Siento como compartimos el lecho debajo de un mundo de pecados. Dudas existenciales.
Me tocas y mi piel se terse en un pozo de pasión.
Toco tus labios, toco tu cuerpo y es recorrido con mis manos hasta tu vientre, tu calor, tu piel, el fuego que recorre por tus venas unidas por estar juntos.
Quiéreme Elizabeth como yo a ti.
Quiéreme, no puedo vivir sin ti.
Y menos dejar de sentir tus latidos en mi alma.
Te amaré con todas mis ganas, por favor, no te alejes de mi.
Mi bello lirio blanco y hermoso con rocíos de mis lagrimas al sentir tu ausencia.
Te amaré por siempre, por siempre.

jueves, 19 de enero de 2012

Tú.

Las flores me han despertado y mi corazón late como el aire puro, blanco y decidido.
Sin silencios que romper, mi amor yo te brindaré.
Con vida mis palabras cobijarán tu razón.
Se mis océanos y quiero ser ese pez que recorra tu cuerpo en movimiento, cálido y agobiante.
Protegeré tu alma con mis brazos, el acero que cubrirá tu cuerpo toda la eternidad. 
Volaré entre montañas, en busca de tu palabras de amores, sabores.
Querida alma, damisela y casta.
¡Oh! mi Amada Elizabeth, tu eres mi infierno, sufro por no verte frente el brillo de tus ojos cristalinos.
Quemaré todo aquel que intente hacerte daño.
Suaves risos dorados de la hermosa mujer que calla mis obscuros pensamientos.
Resplandece con tu dulzura mi corazón y toca la flauta de mi muerte con un solo de ausencia carnal.
Me encuentro drogado por tu aroma, embriagado de tu presencia y harto de que no estés aquí.